Martes, Febrero 19

Chitwan: La joya de Nepal

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Este parque nacional declarado Patrimonio de la Humanidad se sitúa a los pies del Himalaya. Animales salvajes y hermosas postales se pueden apreciar en este lugar situado al sur de Nepal. 

Las imponentes montañas y cimas del Himalaya son el principal objetivo de muchos turistas que visitan Nepal, pero hay lugares escondidos en medio de la selva que te ofrecen una experiencia completamente diferente y aquí te lo queremos contar.

Desde cómo llegar a caminar a metros de “rinocerontes de un cuerno” en estado salvaje y experimentar la vida auténtica de un pueblo a las orillas de la jungla, son sólo parte de las experiencias que se viven en este paradisíaco entorno.

Al sur de Nepal, en las tierras bajas de la región de Terai, se encuentra la selva lluviosa que hospeda el parque nacional de Chitwan. Este parque, declarado Patrimonio de la humanidad por la UNESCO, abarca unos 932 km2 y es uno de los pocos hábitats naturales del mundo donde encuentras rinocerontes, tigres de bengala, elefantes blancos y cocodrilos.

La vasta extensión de este paraíso selvático hace que debas internarte por más de un día en la densidad de la naturaleza y así puedas encontrarte con tigres o elefantes salvajes, sin embargo, sólo recorriendo los al rededores del parque veras más de alguna especie como monos, ciervos, cocodrilos, pavos reales, etc. en su estado natural.

La principal actividad económica de los habitantes de esta zona es el turismo, pues son miles de personas quienes deciden aventurarse y recorrer esta gigantesca extensión de terreno indómito.

La oferta de tours es abundante y variada, va desde caminatas de un día hasta travesías de cinco o más jornadas adentrándose en el parque con un guía turístico, ya que no se puede ingresar independiente al parque.

Para llegar a Chitwan sólo debes tomar un bus desde cualquier parte de Nepal en dirección a Sauraha que es la comunidad que reside cerca del parque. En el momento en el que llegas a este lugar puedes observar que, si bien el turismo está latente, las personas locales conservan la autenticidad de la cultura nepalí, manteniendo sus costumbres y manera de vivir.

Las mayoría de las calles de este hermoso pueblo son de tierra, la frontera natural con el parque está demarcada únicamente por el rio que separa la selva de la civilización.

Las casas de la comunidad local, que se encuentra fuera del centro turístico, son de adobe con techos de hojas de bambú y todos los habitantes te maravillan con su sonrisa diciendo “Namaste”.

Además si te aventuras caminando por calles que te acerquen a la frontera del parque a la hora del atardecer, cuando no hay mucho movimiento, podrás maravillarte con más de algún grupo de animales que se acercan en conjunto a disfrutar de pastar y bañarse en el río.

La mejor época para visitar esta zona es en otoño, pues la claridad de los cielos hace que puedas ver las cimas del Himalaya y en invierno (diciembre-enero), Chitwan es agradablemente cálido.

La temporada de monzón (julio-agosto) está marcado por fuertes lluvias, crecidas de los ríos y una vegetación exuberante, sin embargo es la temporada en que las sanguijuelas se hacen presentes.

La oportunidad de vivir la naturaleza en uno de sus estados salvajes caminando en un sendero por la jungla, poder experimentar la vida en una localidad selvática, compartir a metros de distancia de animales en peligro de extinción y la hermosura que ofrece este hermoso pueblo escondido en el sur de Nepal, son sólo algunas de las razones para no perderte este destino de Asia.

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